jueves, 26 de febrero de 2015

INSPIRACIÓN VRS MANIPULACIÓN

Sigo insistiendo en que la esencia del liderazgo es la inspiración, aquel modelo de vida nuestro que provoca a otros a seguirnos, a realizar lo que les pedimos y no solo a hacerlo, sino a desempeñarlo con pasión.
Una frase que siempre me gustó es que "el dinero no es la mejor motivación para el trabajador, ya que se disipa muy pronto", aquel que labora por el salario es generalmente un "asalariado" poco eficiente, siempre considera que su labor es mucha y su recompensa poca, no es un productor feliz.
Un gerente debe provocar un ambiente donde los demás tengan ganas de llegar, un clima óptimo para el desempeño de sus funciones, está por demás sabido, que un buen clima organizacional aumenta la productividad.  
La capacidad de un líder se mide por su nivel de influencia, un líder es seguido por otros, no tiene necesidad de gritarles, obligarlos, coaccionarlos o prometer mejoras salariales para ser seguido, no tiene necesidad de levantar prohibiciones o sanciones, ni limitar sus libertades y derechos,  los suyos saben lo que hay que hacer y lo hacen, libremente, con total compromiso, con todo gusto!
Lic. J. Mauricio Gómez Carmona

domingo, 22 de febrero de 2015

PROMOVAMOS SU GLORIA, NO LA NUESTRA!

Charles Haddon Spurgeon  dijo: “Cuenta todo lo que Dios ha hecho contigo, pero no digas nada de lo que tú haces para Dios.  No promuevas aplausos, promueve su gloria.” Cuanto  hace falta esta convicción en el liderazgo actual para combatir ese anhelo de figurar, esa motivación egocéntrica  que gira sobre dos ejes: no hacer nada  o  hacer algo, tristemente, por lo general, ambas acciones tienen como meta ser popular.
Me encanta el caso Naamán- Eliseo, donde el profeta envía un mensajero, evitando salir al encuentro del Sirio y no recibe los regalos del gran general. Según el comentario bíblico Jamieson-Fausset-Brown, esto lo hizo en esta ocasión para “para mostrar que no obraba por los motivos mercenarios de los sacerdotes y profetas paganos,…que los sirios viesen la piedad de los siervos de Dios, y su superioridad a todo motivo terrenal y egoísta al promover la honra de Dios y los intereses de la religión verdadera.
Naamán podría haber creído que el Profeta era su sanador, pero Eliseo no mostró problemas de autoestima y no se necesitaba ni siquiera que el Sirio lo viera, por eso le manda un mensajero, Eliseo prefirió promover la Gloria de Dios, que aplausos, invitaciones y regalos para sí.

MAURICIO GÓMEZ