Según los entendidos en la materia, la mayoría de nuestro tiempo estamos en la zona de confort, esa donde nos sentimos cómodos, generalmente hacemos lo mismo de manera cotidiana, no hay presión, no hay estrés. Seguido de esta zona está la de aprendizaje, esa que tocamos rara vez para aprender algo nuevo, lugares, personas, habilidades, pero siempre en un ambiente bastante controlado y con poca tensión.
La última zona es la del pánico, ahí habita todo aquello que está fuera de nuestro control, lo que no tenemos ni idea de cómo se hace, lo que siempre nos dijeron que no hiciéramos y lo que si intentamos hacer, sobrará quien nos diga que es una locura, que es imposible, no es lo tuyo dirán.
En mi experiencia, creo que la mayoría de las veces, lo mejor de nuestra vida habita ahí, en la zona de los desconocido. Lo que para otros puede ser una locura, puede ser el negocio de tu vida, pero esto no llegará si no te atreves a lanzarte, a romper los moldes, acaso no dicen que si haces siempre lo mismo nunca obtendrás algo diferente. La zona del pánico es donde debes ir, avanza con todo tu corazón, sigue esa voz interna que dice que esa loca idea, va a funcionar. La verdad, la única forma de saber si funciona o no, es intentándolo!
Lic. Mauricio Gómez Carmona
martes, 29 de septiembre de 2015
miércoles, 23 de septiembre de 2015
ANÍMATE A VOLVER A ESTUDIAR!
Anímate a volver a estudiar!
Por
diversos motivos, muchas personas no pueden terminar sus carreras
universitarias siendo jóvenes. Sin embargo, nunca es tarde para plantearse
retomar la formación terciaria siendo adultos.
Muchas
personas se ven obligadas a ingresar al mercado laboral tempranamente teniendo
que abandonar su formación terciaria. Sin embargo, hay que tener en cuenta que nunca
es tarde para volver a las aulas y conseguir el ansiado título, por más
que la idea resulte un poco intimidante a cierta edad. Para ayudarte a dar este
importante paso, te presentamos algunas poderosas razones para volver a estudiar siendo
adulto, conferidas dentro del portal jobacle.com.
1. Mejorarás tu currículum. El mercado laboral ofrece más y mejores oportunidades para los graduados universitarios. Un título de formación terciaria te ayudará a sobrepasar tu techo salarial.
2. Experimentarás algo nuevo. La edad no debe impedirte tener nuevas experiencias que te enriquezcan como persona. No tengas miedo de romper con tu rutina y volver a las aulas.
3. Aprenderás a valorarte. Al ver que eres capaz de lograr todo lo que te propones, te sentirás renovado y mejorarás notoriamente tus niveles de autoestima.
4. Superarás tus miedos. Aunque enfrentarse a convivir con una horda de veinteañeros pueda resultar intimidante, a la larga entenderás los beneficios de rodearte de gente joven.
5. Ampliarás tu red de contactos. Siguiendo en la línea del punto anterior, considera que asistiendo a la universidad conocerás gente nueva que pueda ayudarte a impulsar tu carrera.
6. Darás un buen ejemplo. Si eres padre o madre de familia y retomas tus estudios, tus hijos se sentirán inspirados a seguir tus pasos y transformarse en futuros profesionales.
7. Aumentarás tus capacidades mentales. Nuestros cerebros están programados para recibir información. Si mantienes tu mente activa no sólo aumentarás tus capacidades, sino que también retrasarás el proceso de envejecimiento.
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