LAS ASPIRINAS
Hch 8:18-20 Cuando vio Simón que por la imposición de las
manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí este poder, para
que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.
Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el
don de Dios se obtiene con dinero.
Cuando éramos niños y
sufríamos un raspón al caernos, nuestros padres nos levantaban, soplaban un
poco y nos cantaban “sana, sana, culito de rana, que si no sana hoy, sana
mañana” y pretendían que nada pasaba y que todo iba a estar bien, aunque uno
estaba que se moría del dolor y del susto. Aunque debemos de admitir, que al
final en parte funcionaba.
Hace algunos años,
cuando una persona nos compartía un problema y nosotros como creyentes le
dábamos un consejo bíblico, se burlaban de nosotros, nos tildaban de fanáticos
religiosos, panderetas y demás cosas; hoy en día esto ha cambiado mucho,
actualmente la mayoría de personas publican en su red social versículos bíblicos,
mensajes “cristianos”, recetándolos como un antídoto para “la mala vibra” y
situaciones negativas que sus seguidores viven.
Los cristianos no leen los horóscopos, pero llaman a las radios a pedir
“palabritas”, asisten a la iglesia a ver si alguien ora por ellos y les da una
palabra casi “mágica” que les muestre el camino o que les consuele. Hace años
la iglesia de Cristo motivaba a las personas a buscar de Dios, a escudriñar las
escrituras, a dejar sus caminos de maldad y volverse a la cruz, hoy parece que
nos han convertido en “gurús” que recetan y hasta venden soluciones místicas y
espiritistas a un mundo cautivo.
Podríamos decir que
hoy en día las personas queremos más LOS MILAGROS DE DIOS que AL DIOS DE LOS
MILAGROS.
EL CÁNCER
Isa 57:21 "¡No hay paz para los malvados!",
dice mi Dios.
Sal 14:2.3 Desde el cielo el
Señor contempla a los mortales, para ver si hay alguien que sea sensato y
busque a Dios. Pero todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay
nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!
La palabra que usa
Isaías para describir a las personas que no buscan a Dios es “malvado”,
literalmente “rashá”, una persona activamente mala, condenada a muerte,
culpable, perverso, pecador. El ser humano tiene una naturaleza torcida, dañada
desde el mismo Edén, cuando Adán permitió que entrara el pecado a la humanidad
(Rom. 5:12), desde ahí nos constituimos enemigos de Dios. Jesucristo dijo en Mateo12:30: “El que no es conmigo, contra mí es; y el
que conmigo no recoge, desparrama”, lo
que aclara el panorama, podemos decir entonces que el ser humano tiene un
cáncer en su interior, nunca brotará de su interior buscar a Dios y no solo eso, sino que nos
volvemos contra Dios, un ser humano que no ha nacido de nuevo (Juan 3:3) es
enemigo de Dios, aunque Dios quisiera bendecirlo no podría ya que Él no puede
violentar su palabra que dice que aborrece y destruye al malvado (Salmo 5:5-6).
Jesús dice en Mateo 23:27 “¡Ay de vosotros, escribas y
fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por
fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos
de muertos y de toda inmundicia.” Cualquiera de nosotros sin Cristo en nuestras
vidas sería como un sepulcro blanqueado, nos vemos lindos y limpios por fuera,
pero por dentro estamos llenos de huesos, hedor y muerte, el humanismo ha
invadido nuestro pensamiento en la iglesia, ahora con tal de que nadie salga
herido ni discriminado, damos a todos por buenos, ya no le podemos decir a
alguien que necesita arreglar sus cuentas con Dios porque eso sería decirle que
tiene algo malo y es discriminante, al homosexual no podemos ofrecerle
salvación a través de Cristo porque la sociedad decidió que la homosexualidad
no es un pecado sino una decisión, entonces, ahora mejor no le decimos a la
gente que debe arrepentirse para no herirla, en cambio, le hablamos bonito, le
hablamos de prosperidad, de solidaridad y de paz. La Iglesia no debe perder de
vista que la persona que no conoce a Jesús de manera personal, puede lucir muy
buena, educada y hasta feliz, pero que por dentro está vacía, sin vida, debemos
recordar que no hay paz para el impío, esa persona necesita conocer al dador de
la vida.
Juan 3: 18 dice que “El que en él cree, no es
condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el
nombre del unigénito Hijo de Dios” o sea, la Biblia afirma que toda persona que
no ha creído en Jesucristo está condenado a muerte, “la paga del pecado es
muerte”(Rom. 6:23), cuando vemos o conocemos a alguien que no ha recibido a
Jesús como su Señor, debemos recordar que necesita al Señor urgentemente, pues
está condenado a muerte, no necesita una palmadita en la espalda, necesito
arrepentirse y nacer de nuevo.
LA RECETA CORRECTA
Este mensaje sería muy
triste si lo dejáramos hasta aquí, sería un mensaje de muerte y condenación, aunque
todo lo anterior es completamente cierto.
Lo bueno es que el tema central de la Biblia es la vida, no el
mal y su castigo, sino el amor de Dios y su perdón. La Biblia dice que Dios muestra su amor para con nosotros, en que
siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros (Rom. 5:8). Lo que en realidad
necesita escuchar la humanidad es que Jesús es el camino, la verdad y la vida,
que nadie va al Padre si no es por medio de él, nuestro mensaje debe ser
“arrepentíos porque el Reino de los Cielos se ha acercado (Mat. 3:2).
Los verdaderos
cristianos no somos gurús, ni médicos brujos, no damos palabritas, ni mensajes
positivos, somos “embajadores del Reino” (2 Cor.5:20), debemos anunciar las
virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable”(1Ped.2:9),
siendo conscientes de que todo ser humano necesita arrepentirse y clamar a
Jesús que perdone y limpie su pecado (1Jn 1:9), nuestra primera recomendación
debe ser nacer de nuevo, ya que entendemos que Dios está primeramente
interesado en salvar las personas del castigo eterno, no de cancelar sus deudas
con el banco. Nuestra preocupación mayor
debe ser la vida eterna de las personas, no su estado material, recordemos que
no anda buscando necesitados para ayudar, anda buscando gente que le crea y
para creerle, debe conocerle primero, debe ser su hijo y esto solo se logra
cuando venimos delante de él y nos humillamos, pedimos perdón, nos apartamos de
nuestro camino y seguimos el que nos muestra él en su Palabra.